Para seguir.
A pesar de la primacía del procedimiento sobre el hombre visto en los últimos partidos eliminatorios y fuera de competición en fechas FIFA, las grandes figuras están dispuestas a sortear el fútbol de laboratorio que se presagia en la Copa del Mundo. Con los criterios conocidos en la confección que aquí se hace de estos equipos (técnica, disposición táctica, labor estratégica, de equipo, capacidad de sacrificio, modelo que dieron a su posición, y una alta media continuidad/consistencia), este es el particular XI all star de estos apuntes. La valoración en el mercado de los jugadores no se considera porque no siempre eso corresponde a un buen momento actual. Sólo destacados al día de esta nota se incluyen aquí, en una formación 4-4-2.
Gianluiggi Buffon. El eterno niño prodigio del fútbol italiano vuelve a llegar a un Mundial siendo para mucho el mejor portero del mudo, y va por lo que sólo Gilmar consiguió antes: ser bicampeón mundial como portero.
Daniel alves. Sobre su espalda, la mayor tradición de latearles del mundo. Si la preferencia de Dunga lo favorece sobre Maicon, en sus puñaladas por la banda reposará un alto por ciento de las posibilidades de Brasil.
Charles Puyol. alma guerrera, su comando anímico y marcaje personal es un tributo a grandes caudillos de la defensa central.
John Ferry. Se le eligió sobre Vidic por su mayor liderazgo y frialdad de cabeza. Como el serbio, uno de los mejores del mundo en el marcaje personal.
Philippe Lahm. Si no el mejor lateral izquierdo del mundo, está muy cerca de serlo, pese a ser diestro. Su pierna de seda en los cruces y la media distancia es un arma efectiva.
Csesc Fabregas. Está para ser el mejor del mundo, por su carácter demiúrgico y comando. Si Del Bosque le confiere el mando del mediocampo español a este clarividente infante terrible que carga a un Arsenal completo, las opciones de España son más claras.
Michael Essien. Posiblemente el mejor jugador del mundo, por su polivalencia, omnipresencia y creatividad, aunado a su técnica. Aparece salvando un gol sobre la línea que marcándolo como ‘9', y se come el centro del campo organizando y en función de sacrificio. Caro deseo de los directores técnicos de los grandes equipos europeos.
Ricardo I. Leite Kaka´. Lo que se escribió de él cuatro años atrás: para parar a Brasil, hay que pararlo a él. Candidato a igualar a Pelé como tricampeón mundial. No queda qué decir.
Xavi Hernández. El motor del mediocampo español sólo se asegurará un sitio en el Olimpo con un campeonato del mundo. Por sus pies pasa mucho esa posibilidad.
Lionel Messi. Cuando no lo encorseta un sistema táctico, es capaz de evocar estampas maradonianas, aunque está distante de Diego. El mundo espera su eclosión a nivel selección.
Didier Drogba. Nadie lo discutiría como el mejor delantero centro del mundo. Inimitable su capacidad de goleo y la variedad de generaciones de sentido que da a las jugadas de ataque cuando se bota.
El fútbol espera por ellos.
Y en la gran vitrina, nombres modestos en historia y palmares internacional, pero prestos a recoger el relevo de sus predecesores. A estos también los para Milton en 4-4-2.
Julio César. El mundo aguarda por la consagración definitiva de este hombre cuyas paradas, dignas de un Gordon Banks, asombran por su nacionalidad. Considerado por muchos el mejor portero del mundo. Brasil es más favorito porque al fin tiene portero.
Pablo Zabaleta. Argentina tiene bien cubierto el lateral derecho. Pablito, como corredor de ida y vuelta y de marca, espera ‘romperla' en Sudáfrica.
Daniel Agger. Prototipo del defensa típico escandinavo, fuerte y duro. Si él está firme, la fortaleza danesa venderá caro los partidos.
Giorgio Chiellini. Desde su debut con la Juventus no ha dejado de crecer. De los mejores marcadores al hombre del mundo, de su concurso depende mucho el arte de la defensa italiano.
Emiliano Insúa. El Pochito es otro de rápido ascenso. Apareció justo cuando Argentina clamaba por un lateral izquierdo confiable. Y destacar en la albiceleste es para dirigirse a la grandeza.
Milos Krasic. Está llamado a ser la sensación en Sudáfrica con sus corridas imparables por la banda melena al viento que lo hacen símil de una Atalanta.
Felipe Melo. Encarnación del demiurgo dador de equilibrio, en la genealogía de Deschamps, y tal vez de Didí, carga con toda una Juventus y puede salir de Sudáfrica consagradísimo. ¿Será el mejor ‘5' del mundo?
Diego Sousa. Si Dunga lo lleva, le va a resolver partidos si Kaka´ se oscurece con la marca principal del rival. Se sale en la Juventus.
Ángel Di María. En él se recoge la vieja escuela del extremo, quizá hasta la línea de Félix Loustau, uno de sus ilustres antecesores en la historia de Argentina.
Sergio Agüero. En el Kuhn debe terminar una generación que a nivel de selección fue perdida para Argentina. Aún no llena el ‘10' de Maradona en la selección.
David Suazo. Toda su experiencia europea debe ayudar a hacer digno rival a Honduras. Otro Suazo, Humberto, también va para revelación.
Los vamos a extrañar.
Como e costumbre, la Copa del Mundo se queda sin figura, estimadas algunas como el mejor jugador del mundo en su posición con la permanente pregunta de por qué no llevaron a sus selecciones a la Copa si son tan buenos. De estos, el parado es 4-3-3.
Peter Cech. El para muchos mejor portero del mundo durante casi un lustro, es digno heredero de Frantisek Planicka por sus reflejos y lances al borde de lo suicida; será muy extrañado en Sudáfrica. Más si levanta la Champions league.
Niecer Reasco. El que más rompe la banda en las competiciones sudamericanas con sus desbordes en la liga de Quito. Un lateral de época.
Thomas Vermaelen. Que el ojo de Arsene Wenger lo haya captado, dice todo de él. Marcador seguro y limpio, verá el Mundial por tv.
Daniel Van Buyyten. El rudo de la defensa del Bayern Munich, goleador puntual además, no llevará la tradición de los buenos defensas de los Países Bajos.
Juan Vargas. El Loco está cerca de ser el mejor lateral izquierdo del mundo. Sus corridas y bailes por la banda, deseados por el Real Madrid, son patrimonio de la Serie A, no del Mundial. Para llorar su ausencia.
Dennis Aogo. El de Burkina Fasso se sale en la Bundesliga con su polivalencia y potencia física. El Mundial sentirá está pérdida.
Edison Méndez. La Copa del Mundo será la despedida que falte en el hombre que condujo a la LDUQ a la Final de la Copa Sudamericana. Adiós a sus remates cual centellas que pulverizan porteros y postes.
Ivica Olic. No le faltaban votos para ser considerado el mejor delantero de la Eurocopa 2008 incansable batallador en la zona de ataque creativo.
Andrei Shevchenko. Pegado a la banda ayudó menos que por el centro a Ucrania y Sheva perdió su última ocasión de Copa del Mundo, en un ocaso triste para uno de los mejores palmareses individuales del siglo.
Emmanuel Adebayor. De los mejores centros delanteros en el mundo. Similar al corte de Drogba en función estratégica, el costo de su contrato será dinero muerto para el Mundial.
Zlatan Ibrahimovic. Acaso la ausencia más sentida. Sus jugadas y goles que cotizan las videotecas serán sólo leyenda en Sudáfrica.
Se les fue la última oportunidad.
Otros perdieron la última oportunidad de ser parte de la historia de la Copa del Mundo. Por edad, o cercanía del retiro, ya no podrán aspirar a ello. También se les presenta en 4-3-3.
Jussi Jaaskelainen. O Anttii Nemi. Finlandia respetó la tradición escandinava de buenos porteros con dos que se mantuvieron en la liga inglesa donde no juega cualquiera. Ya están muy grandes para llegar al 2014.
Norberto Solano. Imagen por antonomasia de la constancia y la regularidad, el Nul rindió donde lo pusieron en todos sus equipos. Un emblema de su selección.
Sammy Hyypia. El defensa de hielo se llenó el pecho de condecoraciones en su paso por la Premier league, pero no alcanzará una Copa Mundial.
Kaka Kaladze. Igual, pero en la Serie A. compañero y sustituto de un Paolo Maldini, en su carrera faltará siempre una presencia en Copa del Mundo.
Razvan Rat. Se hizo eterno en la liga ucraniana. Notable lateral izquierdo, tendrá 33 años en 1914; muchos para una selección que rejuvenece.
Eidur Gudjohnssen. Mourinho lo llamó "El Maradona rubio", y el islandés cargaba con un multimillonario Chelsea. Su pecado: el error geográfico.
Roberto Palacios. La mayor joya del fútbol peruano en los últimos veinte años. Su dirección y visión de juego, junto con sus goles maradonianos, serán sólo parte de la historia del fútbol sudamericano, porque jamás pisará un césped de Copa del Mundo.
Stiliyan Petrov. Sus exquisitas penetraciones por la banda izquierda, muy apreciadas en la liga inglesa, difícilmente llegarán a 2014 cuando tendrá 35 años. Una pérdida para lamentar.
Craig Bellamy. Uno de los niños rebeldes del fútbol europeo no pudo ayudar a Galés. Y no jugará una Copa Mundial.
Adrian Mutu. A su contrastante carrera le va a faltar presencia en Copa del Mundo. Aparece en partidos difíciles con asistencia y goles, pero no a nivel de selección.
Ryan Giggs. Considerado el heredero natural de George Best, sus entradas en mantequilla por la banda y sus dribblinsg en el espacio de una baldosa, nunca serán parte de los anales de la Copa del Mundo.
Muchas gracias.
Sudáfica despedirá a una pléyade. algunos de estos jugadores marcaron época, otros fueron merecedores de aprecio y del reconocimiento a sus cualidades. Tras 2010, difícilmente se les verá en otro torneo mayor de selecciones. Parado en 4-4-2.
Edwin Van der Sar. Recordman de clean-sheets en cada liga en la que jugó, llegó al límite de la longevidad. Su temple de hielo y su ubicuidad terminarán en Sudáfrica.
Javier Zanetti. Se tuteó con la constancia y la disciplina. Más que escuela, sentó un ejemplo para imitar, pero complicado de igualar.
Walter Samuel. El Muro quiere despedirse firme. En la recuperación de su mejor nivel, dará lo último en selección.
Rio Ferdinand. Rompió el record de transferencia entre los defensas, y la paciencia de muchos delanteros. Una carrera coleccionadora de los mejores títulos, puede acabar con el más deseado de todos.
Paulo Ferreira. En el declive de su carrera, la Copa del Mundo e ofrece ocasión de despedida internacional digna. Discreto hoy, pero casi siempre cumplidor.
David Beckham. Su imagen galáctica acabó pesando más que la futbolística, pero su educación y disciplina lo tendrán por símbolo del mejor Manchester United y tal vez de la mejor de las Inglaterras si albion canta la victoria final en Sudáfrica.
Mar Van Bommel. Sin ser un caballero impuso respeto a rivales y se ganó el del público por su constancia. Va por sus últimas tarjetas internacionales a Sudáfrica.
Michael Ballack. Considerado el último división panzer del fútbol alemán, tiene la última chance de ascender al partenón del balompié de su país. Se juega su presencia allí, o el anonimato eterno.
Ronaldinho. Entre la línea que distingue al crack de o ordinario, su cansancio de ganar y el constante surgimiento de números 10 en Brasil, hacen de 2010 su última parada internacional de selección.
Cuauhtémoc Blanco. Consiguió ser idolatrado en su país desde el equipo más odiado allí. Cuando se hundía en el recuerdo, acudió al llamado de su selección la calificó, y se aseguró idolatría perpetua.
Thierry Henry. Se dio una manita para acudir a su última cita internacional. Su genialidad para inventar desde la nada recibirás la gracias.
Reivindicaciones.
Para otros, la Copa del Mundo será la levantada o el hundimiento. Figuras acudirán a ella a intentar revalorizarse (4-3-3).
Ben Foster. La elección de portero tenía que ser inglesa o alemana. En tierra de porteros mediocres tras David Reaman, el elegido por Capello podría dar una situación similar a la de los mejores Brasil: equipo campeón sin portero confiable.
Serio Ramos. Debe una buena actuación internacional. Es en Sudáfrica o ya en ningún lado.
Fabio Cannavaro. Un campeón del mundo no debe despedirse dando lástima. Fabio tiene que exhalar su último aliento con grandeza.
alessandro Nesta. Marcó época junto a Cannavaro. Con unos minutos o un partido de trámite que le den, cumpliría con cerrar el expediente.
Gabriel Heinze. Regular, pero no a nivel internacional. Tiene la confianza de Diego.
Cristiano Ronaldo. El gran farsante en muchos años, cayó de la cima adonde llegó por títulos ganados por sus compañeros. Si falla en esta Copa del Mundo, como hizo en la Eurocopa 2008, lapidará su carrera.
Fernando Gago. Le responde a su selección. Si sigue así, no importará su marginación en el Real Madrid.
Deco. Como Ronaldo, no le hizo falta a Portugal. Debe demostrar que aún puede ser como el ‘10' que encarnó en el Oporto de Mourinho.
Carlos Tévez. Su excusa ha sido la falta de oportunidades. Si la recibe en Sudáfrica, será la última con selección.
Luca Toni. Carga una tradición prestigiosa; más por ser la del campeón del mundo. Es su chance de salir del ostracismo.
Rud Van Nistelrooy. Siempre cumplí cuando las lesiones lo respetaron. Saliendo de la actual, el Mundial es su gran oportunidad de dar lo que le que queda a su admirado juego.